NO PODÍA FALTAR “la capitana”, “la jefa” de ALMA DE MUJER que hoy se une a nuestro proyecto: Consoli Molero

NO PODÍA FALTAR “la capitana”, “la jefa” de ALMA DE MUJER que hoy se une a nuestro proyecto: Consoli Molero

No podía faltar quien ha dado vida a este proyecto, la que tiene las riendas del protagonismo de las mujeres de este sector Oleícola, la que esta poniendo valor a sus socias, a todas la mujeres agrícolas, a todas las mujeres que directa o indirectamente engloban y forman este sector. Para las mujeres que viven en la sombra, a todas aquellas que no aparecen tras la elaboración de un AOVE, a todas la que no salen en la foto, que sería imposible el resultado final de este producto sin ellas. A todas las que han vivido por y para este sector. Hoy con nosotros, CONSOLI MOLERO.

Provengo de una familia con raíces vitivinícolas, con sangre almazarera, donde el cabeza de familia durante muchos años ejerció como maestro de almazara. Desde pequeña vivo en el entorno del aceite, pero mis estudios se basan en los números, en la programación informática, en la gestión y administración de empresas. Un mundo ajeno a lo que en mis comienzos podía llevarme a trabajar en una almazara, pues no tenía el concepto en aquel entonces de trabajar en un molino, sino en otro tipo de empresa.
En 1997, comienzo como administrativa, para introducir más de 50.000 apuntes de los libros antiguos de capital social a una base de datos. Tres meses pasando apuntes, sola, en las instalaciones a puerta cerrada. En aquel entonces la almazara sólo estaba abierta en campaña y unos días para la venta al socio. Enlazo con mi primera campaña, en la que hubo una producción elevada, cambio de maquinaria,… Una campaña “desastrosa”, no muy grata para mis recuerdos, por la cantidad de vicisitudes que tuve que superar. En esta, ejerzo todos los puestos que se puedan ejercer en una almazara. Estoy cara a los socios, y no fueron muy buenos los principios, al ser mujer, al ser hija de, tengo que oír muchos comentarios. Era normal, lo tenía asumido. Me igualé a todos, sudando la camiseta. Demostré que no era necesario ser un hombre en este gremio para hacer las cosas bien hechas. Aprendes que las adversidades, si no te hunden, te hacen fuerte. Que era capaz de hacer mi trabajo como otro. En esos comienzos me di cuenta que este mundo del AOVE era retador, tenía demasiados arraigos y quedaba mucho por descubrir y cambiar. Ahí estaba yo; una mujer de raza, con carácter, perseverante y lo más importante, que creía en mi cooperativa, en mis socios, en un futuro de un pueblo y lo más primordial, mis socios creyeron en mí.

-¿Qué trabajo o actividad estás desarrollando? ¿En qué consiste?
Ahora ejerzo de Gerente. Papel importante, en relevancia, de la organización de la Almazara. Tengo una visión empresarial y mi Cooperativa es una empresa más, con una visión de futuro, competitiva y rentable, potenciando los valores profesionales y comerciales de Colival. Soy el eslabón idóneo y necesario que sirve de unión, entre el trabajo de la dirección y gerencia, así como, de los propios socios agricultores de la cooperativa, papel primordial en este sector. Sin ellos el sector no sería nada.
No obstante también estoy involucrada en la elaiotecnia, en todo el proceso. Desde el campo, junto al agricultor, hasta la almazara, la elaboración, comercialización, diseño, marketing, administración. Llevo toda la cadena, desde el campo hasta la mesa del consumidor. Me considero una persona rigurosa y me involucro en todo y junto a todos.

-¿Consideras que existe un porcentaje bajo de representatividad de la mujer en puestos relevantes y de responsabilidad en las empresas, cooperativas, almazaras, centros de investigación?
En nuestra sociedad, el porcentaje de mujeres incluidas en el mercado laboral es prácticamente idéntico al hombre. Todavía, hay sectores en el que el género sí importa, aunque este factor evoluciona, poco a poco, hacia una igualdad de oportunidades. Cada vez más mujeres encuentran su vocación en, hasta ahora, dominios profesionales netamente masculinos, en trabajos que en tiempos pasados eran solo de hombres. La mujer actual es más luchadora y adopta roles de liderazgo, trabaja y está plenamente integrada en la sociedad, y en nuestro sector. En nuestra profesión aún sigue siendo mayoritaria la presencia masculina aunque el género femenino ya asume papeles de mayor relevancia en la industria oleícola y desarrolla cualquier puesto de trabajo. Todo sin renunciar a la vida en pareja y a la maternidad, en definitiva, a la vida en familia.

-¿Crees que la mujer está suficientemente valorada en el sector del olivar y el aceite de oliva?
Hace años no. Pero hoy en día sí, o al menos en mi caso. El papel de la mujer moderna es muy importante, pero quizás, aún no sea valorado como es debido. Aunque en los últimos tiempos se han conseguido grandes logros. Tenemos que aprender a educar a la sociedad, a cambiar tradiciones. El género femenino debe saber que en este mundo nada se consigue sin esfuerzo y debe arriesgar más para conseguir una valoración más justa. Muchas veces nos hemos puesto freno, por miedo al rechazo. De lo que se trata es que seamos personas competentes con ganas de trabajar, da igual del género que seamos, lo importante es que se valoren las competencias, aptitudes y actitudes que se tienen hacia el trabajo a realizar. Todos los cambios que quedan se conseguirán si creemos en nosotras mismas.

-¿Qué aportan las mujeres en las diferentes actividades o funciones que desempeñan en este sector?
Por el hecho de ser mujer en un mundo de hombre, ya aportamos una clara diferencia, sensatez sentido común, organización e incluso tranquilidad, una atención más directa, damos una visión distinta al impulsar este sector. Resolvemos problemas con otra visión y somos previsoras anticipándonos. Aportamos otras ideas innovadoras y transformadoras.

-Cada vez existen más iniciativas de mujeres emprendedoras ¿compartes esta visión? ¿Está ocurriendo esto también en el sector oleícola?
Cada día son más las mujeres emprendedoras que no sólo apuestan por crear sus propios status, sino también en invertir en proyectos de otros. Debemos establecer un entorno favorable para que estas se lancen a formar parte activa del mundo oleícola. Este género femenino promete jugar un papel totalmente renovado en este sector, que es emprendedor, con la puesta en marcha de nuevas ideas y proyectos de almazaras. Debemos ir más allá de la incorporación de cuotas de igualdad en el sector oleícola para desarrollar innovación. Hay que potenciar mecanismos de trabajo novedosos y de gestión de equipos. La participación de las mujeres en los grupos de trabajo, produce un crecimiento económico más rápido para este sector.

-Algunas actividades de nuestro sector como la investigación, la cata o la cosmética con aceite son liderados por mujeres. ¿Consideras que es necesario cambiar la imagen de la mujer en este sector? ¿Crees que está encasillada en ciertas parcelas?
La imagen no debemos cambiarla, debemos cambiar las ideologías.
La respuesta es que muchas mujeres se detienen y piensan que es lo que no queremos perder. Es entonces cuando tenemos que optar entre trabajo y familia, llegando a la decisión de renunciar a distintos cargos laborales. Es ahí cuando nos encasillamos.
Algunas mujeres aún son conservadoras. Nosotras mismas nos excluimos del sector. Las nuevas generaciones debemos cambiar las “costumbres”. La “tradición” da privilegios al hombre y la sociedad está encasillada en roles, por lo que tenemos que fomentar medidas concretas no solo en el sector oleícola, sino en todos los sectores, con iniciativas de concienciación social que ayuden a potenciar la igualdad a partir de la coeducación. Así en un futuro cualquier puesto de trabajo será realizado indistintamente por un hombre o una mujer.

-¿Cómo percibes que va a evolucionar el papel profesional de la mujer en este sector a medio plazo?
El avance logrado por las mujeres en este sector ha sido muy relevante en los últimos años. No obstante, los resultados obtenidos distan de ser los deseados y queda todavía mucho camino por recorrer. Las oportunidades van en aumento, la discriminación se ha reducido y el rol de la mujer ha salido fortalecido, esperando que sea esta la tendencia.
Con este proyecto, se pretende poner de prototipo a las mujeres del sector, grandes mujeres que se ganarán un merecido lugar en las infinitas páginas de la historia dando ejemplo a otras mujeres. Espero que ALMA DE MUJER sea repetitivo en el futuro, con nuevas sucesoras, esto significará que el sector oleícola evoluciona y la imagen de la mujer avanza con él.

-Cómo creadora de ALMA DE MUJER, ¿qué nos puedes decir?
ALMA DE MUJER, es un proyecto con mucho trabajo, dedicación, mimo, cariño, pasión. Es un proyecto conquistador, pionero, con raíces, que comparte experiencias enriquecedoras. Uniendo nuestra cultura del AOVE, la esencia de lo que buscamos. ALMA DE MUJER son parte de muchas mujeres. Este Aove representa el espíritu de donde proviene, del medio rural en el que hemos decidido vivir, de las almazaras-cooperativas que trabajamos.
Y ya no voy a comentar nada más, lo iré desvelando poco a poco, queda muy poco para su presentación.

La imagen puede contener: una persona, sonriendo

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